lunes, 11 de junio de 2018
Lo más difícil no es limpiar un lugar, sino mantenerlo limpio. Cuando has decidido limpiar un baldío, una playa, un parque, u otro sitio. Se tiene que establecer rutinas de limpieza con cierta regularidad y establecer medidas para evitar que se vuelva a ensuciar de nuevo.
Si se deja pasar mucho tiempo o no se establecen estrategias para evitar la rápida acumulación de basura, limpiar será una tarea igual de difícil, laboriosa y desgastante, como la primera vez, y eso provocara el desánimo de quien o quienes participen en la limpieza del lugar.
La finalidad de este blog es crear conciencia del daño que se hace al planeta ensuciándolo y dar alternativas de que hacer para evitar producir mas basura.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario